RITMO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD RESIDENCIAL

Es una realidad que cada socio contamos con una edad diferente y que a su vez cada uno de nosotros tenemos previsto hacer uso del Complejo a una edad diferente.

Por lo tanto, dado que no vamos a hacer uso de las instalaciones todos a la vez, iremos construyendo en fases en función de las necesidades previamente manifestadas por los socios. Trabajaremos para cubrir las necesidades a corto y medio plazo (3 a 5 años) de las personas autónomas y con necesidades de ayuda. También dejaremos costruidos espacios sin ocupar para poder atender las peticiones de los socios ante imprevistos surgidos no controlados por el mismo.

La primera fase tardará en ponerse en funcionamiento del orden de cuatro a cinco años, ya que aunque el terreno esté comprado hay que recalificarle como urbanizable (dos años) , posteriormente redactar el proyecto y construir para cubrir las necesidades ocupacionales previstas a corto y medio plazo .

Para conocer las necesidades de plazas para personas autónomas y con necesidades de ayuda y el porcentaje de dependientes sobre el total de residentes, a lo largo de los años, hemos realizado un estudio con las 75 personas que formaban parte de la Cooperativa a fecha 30-09-2013. A medida que se vayan incorporando nuevos compañeros, iremos actualizando el estudio cada cierto tiempo ya que es un trabajo bastante  laborioso.

El estudio le hemos planteado pensando siempre a la situación más desfavorable:

  • Sin incorporación de nuevos socios a lo largo de los años.
  • Todas las personas solas (solteros/as, viudos/as, separados/as y divorciados/as) se incorporan al Complejo a los 70 años y que además ninguna desea compartir la vivienda.
  • En el caso de las parejas, tomamos como fecha de incorporación la del miembro de mayor edad que llegue el primero a los 70 años. Además consideramos que la persona que se quede viuda en el Complejo, deseará seguir viviendo sola hasta el final de su vida a los 86 años.
  •  Hemos considerado que hasta los 79 años acabaremos siendo dependientes (Grado: I, II y III) un 8% y con 80 y más años un 40%.
  • Se ha fijado una esperanza media de vida para hombres y mujeres en 86 años y que ninguno nos vamos a morir antes.
  • Se ha considerado el año 2018 como fecha de apertura.
  • El estudio se ha repetido nuevamente, variando tan solo la fecha de incorporación al Complejo a los 75 años.
  • El trabajo se ha realizado con el número de personas participantes en el proyecto a una fecha determinada y no se actualiza cada vez que se incorpora un nuevo socio.

SUPUESTO A: INCORPORACION A LOS 70 AÑOS. En la siguiente tabla se plasman a lo largo de los años los datos más relevantes del estudio.

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Analizando los datos anteriores, esta será nuestra situación durante los 20 primeros años:

Año 2018.

  • Nos harán falta 19 viviendas: 8 para compartir y 11 para solos.
  • De los 27 residentes:
  • Por edad: 25 serán menores de 80 años (92,59 %) y 2 de 80 y más años (7,41 %).
  • Por grado de autonomía: 24,20 serán  autónomos y 2,80 necesitaran ayuda (10,37 % sobre el total de residentes).

Año 2023. A los 5 años de la fecha de apertura.

  • Nos harán falta 37 viviendas: 14 para compartir y 23 para solos.
  • De los 51 residentes:
  • Por edad: 43 serán menores de 80 años (84,31 %) y 8 de 80 y más años (15,69 %).
  • Por grado de autonomía: 44,36 serán autónomos y 6,64 necesitaran ayuda (13,02 % sobre el total de residentes).

Año 2028. A los 10 años de la fecha de apertura.

  • Nos harán falta 45 viviendas: 12 para compartir y 33 para solos.
  • De los 57 residentes:
  • Por edad: 37 serán menores de 80 años (64,91 %) y 20 de 80 y más años (35,09 %).
  • Por grado de autonomía: 46,04 serán autónomos y 10,96 necesitaran ayuda (19,23 % sobre el total de residentes).

Año 2033. A los 15 años de la fecha de apertura.

  • Nos harán falta 43 viviendas: 10 para compartir y 33 para solos.
  • De los 53 residentes:
  • Por edad: 23 serán menores de 80 años (43,40 %) y 30 de 80 y más años (56,60 %).
  • Por grado de autonomía: 39,16 serán  autónomos y 13,84 necesitaran ayuda (26,11 % sobre el total de residentes).

Año 2038. A los 20 años de la fecha de apertura.

  • Nos harán falta 35 viviendas: 6 para compartir y 29 para solos.
  • De los 41 residentes:
  • Por edad: 13 serán menores de 80 años (31,71%) y 28 de 80 y más años (68,29 %).
  • Por grado de autonomía: 28,76 serán autónomos y 12,24 necesitaran ayuda (29,85 % sobre el total de residentes).

SUPUESTO B: INCORPORACION A LOS 75 AÑOS. En la siguiente tabla se plasman a lo largo de los años los datos más relevantes del estudio.

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Analizando los datos anteriores, esta será nuestra situación durante los 20 primeros años:

Año 2.018.

  • Nos harán falta 7 viviendas: 3 para compartir y  4 para solos.
  • De los 10 residentes:
  • Por edad: 8 serán menores de 80 años (80,00 %) y 2 de 80 y más años 20,00 %).
  • Por grado de autonomía: 8,56 serán autónomos y 1,44 necesitaran ayuda (14,40 % sobre el total de residentes).

Año 2023. A los 5 años de la fecha de apertura.

  • Nos harán falta 18 viviendas: 8 para compartir y 10 para solos.
  • De los 26 residentes:
  • Por edad: 18 serán menores de 80 años (69,23 %) y 8 de 80 y más años (30,77 %).
  • Por grado de autonomía: 21,36 serán autónomos y 4,64 necesitaran ayuda (17,85 % sobre el total de residentes).

Año 2028. A los 10 años de la fecha de apertura.

  • Nos harán falta 36 viviendas: 12 para compartir y 24 para solos.
  • De los 48 residentes:
  • Por edad: 28 serán menores de 80 años (58,33 %) y 20 de 80 y más años (41,67%).
  • Por grado de autonomía:  37,76 serán autónomos y 10,24 necesitaran ayuda (21,33 % sobre el total de residentes).

Año 2033. A los 15 años de la fecha de apertura.

  • Nos harán falta 34 viviendas: 8 para compartir y 26 para solos.
  • De los 42 residentes:
  • Por edad: 12 serán menores de 80 años (28,57 %) y 30 de 80 y más años (71,43 %).
  • Por grado de autonomía: 29,04 serán autónomos y 12,96 necesitarán ayuda (30,86 % sobre el total de residentes).

Año 2038. A los 20 años de la fecha de apertura.

  • Nos harán falta 33 viviendas: 6 para compartir y 27 para solos.
  • De los 39 residentes:
  • Por edad: 11 serán menores de 80 años (33,33 %) y 28 de 80 y más años 66,67 %).
  • Por grado de autonomía: 29,62 serán personas autónomas y 12,08 necesitaran ayuda (30,97 % sobre el total de residentes).

CONCLUSIONES. A través del estudio, podemos llegar a las siguientes:

A). Las necesidades de vivienda para personas autónomos y con necesidades de ayuda a corto (año 2.018) y medio plazo (año 2.023), serían las siguientes:

  • Incorporación a los 70 años: 16 en el año 2.018 y 37 en el 2.023.
  • Incorporación a lo 75 años: 7 en el 2.018 y 18 en el 2.023.

B). Durante los primeros años, tenemos muy pocas personas con necesidades de ayuda:

  • Incorporación a los 70 años: 2,80 personas en el año 2.018 y 6,64 personas en el 2.023.
  •  Incorporación a los 75 años: 1,44 personas en el año 2.018 y 4,64 personas en el 2.023.

C). Podemos ir construyendo en fases. La primera tendrá como objetivo llegar a cubrir las necesidades durante los cinco primeros años (2.018 -2.023). Al no tener que realizar un gran desembolso en viviendas, nos viene muy bien para destinarlo a la compra del terreno, proyecto e infraestructuras primera fase (viales, saneamiento, agua, luz, etc.) y para la construcción de los espacios comunitarios dimensionados a la realidad del momento.

D). Del estudio se desprende que el porcentaje de personas residentes con necesidades de ayuda está bastante por debajo de 25% en relación con el total de residentes. No sobrepasar este porcentaje, es uno de los objetivos del proyecto para crear un espacio con vida propia y controlar los gastos de personal.

¿Como conseguir aminorar las inversiones a realizar?

Posible si conseguimos que las personas sin pareja, voluntariamente quisieran compartir las viviendas dotadas con dos habitaciones, con otras personas. Al necesitarse menos viviendas, la inversión a realizar sería mucho menor.

¿Cómo financiar las siguientes fases?

Concluida la primera fase, las siguientes se financiarían con las aportaciones a capital social realizadas por los nuevos socios.

Damos por hecho que al menos el 50% de los socios van a compartir la vivienda (con su pareja o con otro compañero/a). Por lo tanto, estamos considerando que por cada cuatro socios que se incorporen (dos compartiendo y dos solos), estamos recaudando 144.000 euros para poder construir tres viviendas, es decir 48.000 euros/vivienda.

Pero, es que además, si la media de incorporación de los socios a la Cooperativa se mantiene en torno a los 62 años, quiere decir que posiblemente en 8-10 años no van a ser utilizadas las viviendas que se pudieran construir por los socios que se incorporan y por lo tanto quedarían a disposición de los socios que por su edad las pudieran ocupar o libres para ser ofertadas a terceros no socios (personas autónomas), a precios de mercado.

RESUMEN FINAL.

Lo importante es poder financiar la primera fase, las siguientes se financian solas con las aportaciones de los nuevos socios que se vayan incorporando al proyecto.