Estimado lector:

Le hablo en nombre de un grupo de personas (275 a fecha 26-03-2.017), la mayoría con edades comprendidas entre 50 y 70 años (media de 64 años), que pensando en el mañana cuando seamos mayores, no viejos, queremos seguir siendo autónomos e independientes, pero también somos conscientes que con el paso de los años, es probable que algunos acabemos siendo dependientes. Por tal motivo necesitamos disponer, a través de la auto promoción, de un espacio residencial, donde pasar voluntariamente los últimos años de nuestra vida sin tener que depender exclusivamente de la ayuda que nos puedan facilitar, en esos momentos, los familiares o la administración a través de la Ley de dependencia.

Este espacio o “Complejo residencial para personas autónomas y dependientes” lo gestionaremos nosotros mismos a través de la “Cooperativa de consumidores y usuarios que hemos constituido, que ha sido calificada de iniciativa social y sin ánimo de lucro”.

No se trata de construir una residencia de mayores de todos conocidas; es algo totalmente diferente. Queremos vivir con independencia e intimidad, pero a su vez en comunidad, rodeados de gente con hábitos y costumbres similares y donde los residentes podamos recibir los cuidados y atenciones que precisemos en nuestro propio hogar, dotando para ello al Complejo con todo tipo de servicios de atención, doméstica o asistencial. En estas condiciones no nos importa trasladarnos a vivir al Complejo.

Este tipo de iniciativas han ido surgiendo en los últimos años en distintos puntos de España (actualmente hay nueve proyectos funcionando en régimen de Cooperativa y varios más en marcha).

Será una pequeña ciudad que se ubicará en la localidad de San Miguel de Meruelo, municipio de Meruelo (Cantabria), donde hemos adquiridos 70.000 m2 de terreno que reúne unas condiciones excepcionales (ligera pendiente orientada al sur y colindante al casco urbano). Estará diseñada para personas mayores de 50 años, construida toda ella en planta baja para comodidad de los residentes y sin ningún tipo de barrera arquitectónica. Contará con toda clase de servicios domésticos y asistenciales: médico, enfermera, rehabilitación, recepción las 24 horas para la recogida de llamadas de emergencia, limpieza de la vivienda, lavado de ropa, comida, etc.

Queremos que el Complejo sea un espacio abierto para ser disfrutado con los familiares y amigos, y así poder invitarles a comer o a  pasar unos días con nosotros pernoctando en nuestra vivienda o en el espacio para invitados creado para tal fin.

Dentro  del “Complejo”, nos encontraremos con zonas diferenciadas pero integradas:

  •  Zona para residentes autónomos y semi-dependientes con viviendas individuales (chalets) de 50-60 , con una o dos  habitaciones, cocina completa – salón, baño completo adaptado, aseo, porche y jardín.

Además contaremos con espacios comunitarios para este colectivo (cocina, comedor, cafetería, sala de estar, sala de actividades, biblioteca, gimnasio, piscina, huertos para cultivar, etc).

Con un objetivo claro: intentar que los socios residentes podamos seguir ocupando esta modalidad de vivienda el mayor tiempo posible, contando para ello con la ayuda del personal de la Cooperativa y la de su propia pareja (si se tiene).

  • Zona para residentes dependientes que requieran una atención permanente y especializada las 24 horas, con habitaciones preparadas para ser utilizadas por una persona , con baño completo adaptado y sala de estar, ubicadas en un mismo edificio y con espacios comunitarios independientes para este colectivo. Van proyectadas 2 unidades de convivencia para un máximo de 10 personas en cada unidad.

Para conseguir un entorno amigable con vida propia y evitar que el Complejo se transforme en una residencia geriátrica con poca vida y mucha tristeza como las que actualmente conocemos, en las que encontramos un porcentaje altísimo de residentes dependientes, controlaremos vía estatutos la entrada de nuevos socios al objeto de equilibrar las edades y estados de salud del conjunto de los residentes (15 personas del mismo año de nacimiento), de forma que el número de usuarios semi-dependientes y totalmente dependientes, no sobrepase en ningún momento el 20% del total; es decir, por cada cinco residentes, que al menos cuatro sean personas autónomas.

Lo más importante  de esta alternativa es, que al ser un proyecto sin ánimo de lucro, las personas que quieran participar en el mismo no necesitan disponer de grandes recursos económicos para hacer frente a la inversión a realizar y a su posterior utilización.

Estamos hablando de realizar una aportación de 36.000 euros por persona, a desembolsar en cómodos plazos:

– El 50% aportando 150 euros/mes durante 10 años (18.000 euros).

– El otro 50% en tres aportaciones. La primera en dos plazos de 3.000 euros cada uno (Enero 2016 para el pago del terreno y al31 de diciembre 2016 para ir haciendo caja), la segunda de 6.000 euros al inicio de la construcción (año 2.017) y la tercera de otros 6.000 euros al finalizar la construcción de la primera fase (año 2.018).

La aportación realizada, nos garantiza a los socios el poder hacer uso del Complejo en el momento que estimemos oportuno (el cuando ir a vivir lo decide el socio) y además, mientras no utilicemos las instalaciones y servicios no tenemos que hacer frente a ningún gasto. La inversión revalorizada en base al I. P.C. , es recuperable en vida o a través de los herederos legales, si estos no quieren continuar de socios.

El coste de utilización, en comparación con cualquier otro proyecto residencial para personas mayores, es muy inferior por tres razones: somos una cooperativa sin ánimo de lucro, autofinanciamos el proyecto y contamos con un bajo porcentaje de residentes dependientes (no más del 20%) que son los que demandan mayores recursos económicos. Estamos hablando de cantidades entre 250 y 650 euros/persona y mes, caso de compartir la vivienda y entre 350 y 800 euros/mes viviendo solo. En la cifra más baja no entraría la comida, el lavado de ropa y el arreglo de la casa, que sería por cuenta del residente y la cantidad más alta sería un todo incluido.

Además queremos que éste proyecto sea solidario con las personas que hemos apostado desde un principio por el mismo, de  forma que estaríamos exentos de pagar un suplemento por la dependencia aparecida con anterioridad o con posterioridad a nuestra incorporación al Complejo. Durante un tiempo, tampoco aplicaremos el suplemento por dependencia a los nuevos socios que se vayan incorporando a la Cooperativa. La Asamblea General, a propuesta del Consejo Rector, decidirá en su momento cuando iniciar la aplicación de la norma a los socios que se incorporen a la Cooperativa a partir de esa fecha y sería aplicable  o no en función de la edad del socio a la fecha de su incorporación a la Cooperativa.

La Cooperativa ha sido inscrita en el Registro de Cooperativas de Cantabria el día 8 de febrero de 2.013 con el nombre de “Ciudad Residencial Brisa del Cantábrico Sociedad Cooperativa” y ha sido calificada como Cooperativa de Consumidores y Usuarios, de iniciativa social y sin ánimo de lucro.

Para conocer con más detalle el proyecto y sus normas de funcionemiento (Estatutos) puede entrar en nuestra página Web a través del siguiente enlace: http://www.brisadelcantabrico.com . En la misma, también damos a conocer iniciativas similares autogestionadas que se están desarrollando en España en régimen de Cooperativa.

Ante cualquier duda o necesidad de información quedo a su disposición.

Saludos

El Presidente: Nemesio Rasillo Oliver

C/ La Verde, 17, 1º B. 39740 Santoña (Cantabria)

Teléfono: 620857768

E-mail: [email protected]

[email protected]