/// JUSTIFICACIÓN DEL PROYECTO

Las razones que nos han animado a programar nosotros nuestra vejez, son las siguientes:

  1. Según las previsiones del Gobierno de Cantabria para el año 2015, en el tramo de 65 a 79 años seremos dependientes un 7,23% y en el tramo de 80 y más años un 39,03%. Analizando estos datos, vemos que en el caso de una pareja es probable que al final alguno de los dos acabemos siendo dependientes. Es una realidad que nos cuesta entender y asumir, pero al menos al principio y al final de la vida alguien se tiene que ocupar de nosotros.
  2. La situación actual del entorno familiar ha cambiado profundamente si lo comparamos con épocas anteriores, debido a que, en la mayoría de los casos, la mujer, que era la principal responsable del cuidado de los mayores, se ha incorporado al mercado de trabajo. Hoy no se concibe que una pareja pueda vivir con la aportación de un solo sueldo, que en la mayoría de los casos no sobrepasa los 1.000 euros al mes. Además en un entorno de inestabilidad en el trabajo como el actual, tampoco sabemos donde estarán trabajando nuestros hijos cuando necesitemos su ayuda.
  3. No queremos acabar en una residencia como la mayoría de las que todos conocemos, pública o privada, enfocada para dar cabida a personas dependientes a través de la Ley de Dependencia, donde nos vamos a encontrar con un altísimo porcentaje de personas dependiente de grado II y III, en un ambiente de soledad y tristeza y donde las decisiones se toman pensando más en la rentabilidad del negocio que en el bienestar de los residentes.
  4. No disponemos de 2.000 – 2.500 euros/persona y mes para elegir una plaza en una buena residencia privada, que las hay, ya que nuestras posibilidades económicas no nos permite optar por dicha opción.
  5. Nos preocupan las noticias desalentadoras que diariamente aparecen en los medios de comunicación sobre el futuro de las pensiones y de la atención sanitaria y asistencial que la Seguridad Social podrá prestar a los jubilados.
  6. No queremos hipotecar ni condicionar durante años, a veces décadas, la vida de los que nos toman a su cargo (hijos, otros familiares, cónyuges, etc.). Queremos voluntariamente descargarles de esa responsabilidad en exclusiva a nuestros familiares. Queremos seguir contando con ellos para casos puntuales, pero no en exclusividad durante varios años y los 365 días al año.

En el campo de la dependencia, las mujeres son las grandes sacrificadas y frecuentemente acaban siendo durante varios años las enfermeras particulares dentro de la pareja, ya que normalmente los hombres comienzan su dependencia antes que las mujeres motivado por su menor esperanza de vida (cinco años) y por la diferencia de edad dentro de la pareja (casi siempre el hombre es mayor).